3/7/17

Cuatro últimas lecciones de una asignatura de Derecho

Al término del periodo lectivo de mi asignatura "Responsabilidad contractual y extracontractual" (3º del grado de Derecho y 4º del doble grado Derecho-ADE) he remitido a mis estudiantes este "mensaje de cierre" con las cuatro últimas "lecciones" del curso.

Antes de poner el punto final de la asignatura, aquí van unas "últimas lecciones" del curso para las que te pido, también, unos últimos minutos de lectura.


1. Mejora


La práctica del Derecho (como profesional y como ciudadano) se desarrolla a través de ciertas metodologías o habilidades; y su aprendizaje se perfecciona solamente mediante el esfuerzo personal de mejorarse continuamente. Siento informarte de que ese esfuerzo no debe cesar ni con el grado ni con el postgrado ni con el acceso al puesto de trabajo); aunque, visto desde otro ángulo, es una buena noticia: si te pones, lo que ahora no te sale tan bien, te acabará saliendo.


2. Búsqueda


La búsqueda de materiales jurídicos es compleja y requiere ir adquiriendo cierta práctica en la búsqueda de jurisprudencia y en la selección de la norma aplicable teniendo en consideración, como mínimo, sus ámbitos de aplicación temporal y material. "Googlear" es humano y no hace ningún daño siempre que no pienses que puede sustituir la búsqueda técnica que se espera de un jurista.


3. Análisis (deconstrucción)


Una buena parte de las habilidades mencionadas consiste en la "deconstrucción" del material jurídico que tengamos a mano, sea un problema, una sentencia o una norma. He intentado, durante el curso, fomentar la necesaria disposición y capacidad para analizar, es decir, para reducir la complejidad a unas pocas líneas esquemáticas ("estos se resumen en...", "las claves son ..."). De cara al futuro tres recomendaciones:

  • Adopta como actitud de un "buen alevín de jurista" la de intentar siempre reducir lo complejo a lo esencial; sin prisas, contando a diez antes de contestar, pasito a pasito...   
  • Permanece atento a cómo organizan la información los buenos profesionales con los que te relaciones, las buenas sentencias que leas, los artículos o libros que emplees...  
  • Observa también cómo piensas tú mismo e intenta identificar posibles errores en tus propios análisis: ¿por qué no he sido capaz de ver esto, qué tendría que haber hecho para conseguirlo? Te puede servir de pista en este análisis la retroalimentación que te he hecho en tus trabajos. Si me tomo la molestia de dedicarle su tiempo no es solo por intentar ser justo en la calificación, sino porque creo que esta retroalimentación, hecha desde el observatorios de mis muchos años de experiencia, te puede ser útil.


4. Síntesis (reconstrucción)


Después de la deconstrucción viene la reconstrucción, es decir, la comunicación, escrita u oral, de los resultados de tu análisis. Repito también aquí las recomendaciones de que observes a los buenos comunicadores y de que te autoobserves (y tengas en cuenta mi retroalimentación), Pero añado cuatro recomendaciones más específicas:

  • Escribe/habla simple. Punto. A partir de aquí, solamente cuando te sientas cómodo (dueño del discurso) y sea una opción comunicativa interesante, puedes emplear frases más complejas.
  • Revisa, revisa, revisa; todo puede decirse de una forma mejor y más clara.
  • No te desentiendas de las dudas lingüísticas que te surjan al redactar; acostúmbrate a resolverlas con los múltiples recursos que Internet pone a tu alcance.
  • Estate siempre pendiente del destinatario de tu discurso (lo que haces es para él); y adapta tu mensaje al contexto en el que se produce.


Ya. Fin. ¡Buena suerte!

[entrada revisada el 29/6/2018]

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